Actualmente, estar al tanto de las noticias ambientales en México revela una de las etapas más complejas respecto a la imposición de proyectos de infraestructura en el país. Con la justificación de generar desarrollo económico para unos cuantos, diversas industrias avanzan sin considerar el impacto ambiental a su alrededor. Siendo uno de los países con mayor biodiversidad, el territorio nacional está siendo devastado: no se escucha a las comunidades ni se respeta la opinión de los expertos.
En diversos estados de la República Mexicana se ejecutan megaproyectos bajo el argumento de “modernizar” la economía regional. Sin embargo, estas obras suelen hacer a un lado las leyes ambientales y degradar gravemente los ecosistemas. En este artículo, analizamos la resistencia comunitaria y el riesgo medioambiental de obras turísticas, energéticas y de transporte en nuestro país, demostrando que defender el territorio es una tarea de todos.
El panorama de los megaproyectos en México
Los casos que compartimos a continuación son solo una muestra de lo que ocurre en cientos de zonas del país en pleno 2026. Si contabilizáramos la totalidad de las obras aprobadas en los últimos años, la magnitud de la alteración ecosistémica en México resultaría alarmante.

Playa Las Cocinas, Nayarit
Las costas de Nayarit son famosas entre miles de viajeros en el país; sin embargo, rincones más tranquilos como Playa Las Cocinas no suelen ser tan nombrados por no ser tan concurridos. Lamentablemente, son precisamente este tipo de playas las primeras en convertirse en el objetivo de desarrollos turísticos desmedidos por parte de empresas extranjeras que buscan únicamente beneficios económicos.
Pobladores locales alertaron sobre un proyecto que pretende construir un hotel y privatizar un tramo de arena que, según las leyes ambientales de México, debe ser de libre acceso para todos. Además, el proyecto comenzó a alterar el ecosistema costero mediante la construcción de un pequeño muro de piedras cerca de la marea alta, violando la normativa que exige mantener cualquier edificación alejada a más de 5 metros de dicha zona.
Actuación de la población
Ante esta situación, los habitantes locales se unieron para alzar la voz y luchar por sus derechos ambientales. El apoyo a la comunidad creció rápidamente en redes sociales y a nivel nacional, dejando al descubierto las omisiones del Gobierno del Estado de Nayarit. La respuesta de las autoridades fue enviar elementos policiales para reprimir las manifestaciones, hechos que quedaron grabados en video y se hicieron tan virales que alcanzaron los noticieros nacionales. La controversia escaló a tal punto que se intentó encarcelar a los activistas acusándolos de delitos que no existían.
A pesar de la intimidación, la comunidad logró defenderse legalmente y llevar el caso hasta el ámbito federal ante la SEMARNAT. El pueblo logró ganar la concesión y frenar el proyecto; sin embargo, la obra sigue parada y hasta la fecha las autoridades correspondientes no se han hecho presentes en el sitio para garantizar la restauración del área.
El Proyecto Saguaro, Sonora
Uno de los proyectos más controversiales a nivel nacional es el Proyecto Saguaro, en el estado de Sonora. Este busca exportar gas natural licuado (GNL) desde Estados Unidos hasta Asia, utilizando el Océano Pacífico en territorio mexicano. El proyecto comenzó a hacerse viral a finales del año 2025, cuando se expuso la gravedad medioambiental de una obra de esta magnitud y sus posibles consecuencias: contaminación del aire y, sobre todo, la muerte y afectación severa de la biodiversidad marina.
Tener este tipo de instalaciones cambia radicalmente los ecosistemas, la vida marina y las rutas migratorias de la zona, considerando además que el fracking es una práctica que genera grandes consecuencias en el mar. Pero este megaproyecto no se limita a la planta principal frente al océano; requiere indispensablemente la construcción de tuberías para transportar el gas, las cuales pretenden edificar en la Sierra Madre para atravesar más de 800 kilómetros hasta llegar a Texas. Esto representa una atrocidad ecológica que afecta no solo a los pueblos y comunidades cercanas, sino a la vida marina y terrestre.
Actualmente, este proyecto lleva meses parado gracias a que la comunidad y diferentes organizaciones se sumaron para frenar este ecocidio. El megaproyecto cuenta con 10 amparos legales para evitar la construcción de la planta de gas licuado. Iniciativas de esta envergadura no deberían tomarse a la ligera por empresas y gobiernos que ignoran los impactos y priorizan las ganancias económicas, tratándose además de un proyecto diseñado para fines e intereses extranjeros.
Proyecto Turístico Mahahual – Perfect Day México
Las playas siguen siendo el foco principal de proyectos donde se omite la evaluación real del impacto ambiental. Otra de las zonas costeras mexicanas amenazadas es Mahahual, en Quintana Roo, mediante el proyecto llamado “Perfect Day México”, el cual contempla la construcción de un parque acuático abarcando aproximadamente 100 hectáreas de selva y manglar.
Mahahual es un pueblo costero de aproximadamente 2,600 habitantes que colinda con la segunda barrera de coral más grande del mundo. Este ecosistema albergará no solo manglares, sino a especies como tortugas marinas, tucanes, tapires y jaguares. La construcción de este parque amenaza a más de 300 especies locales, incluyendo varias en peligro de extinción.
El proyecto “Perfect Day” fue anunciado desde 2024 por la empresa Royal Caribbean con miras a inaugurarse en 2027. Sin embargo, a principios de 2026 estaba siendo analizado por las autoridades correspondientes. Según reportes de medios nacionales, el proyecto no fue autorizado tras el proceso previo de evaluación ambiental por parte de la SEMARNAT y otras instituciones.
A pesar de esto, el panorama se ha vuelto incierto: la empresa detrás del proyecto ha difundido nueva información afirmando que el gobierno no echó para atrás la obra. Esto deja una profunda incertidumbre sobre el papel que juegan las grandes sumas de dinero en la toma de decisiones gubernamentales en México.
Planta de Amoniaco en Topolobampo
Una de las noticias más recientes y polémicas en 2026 involucra el proyecto para la producción de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa. Esta obra no fue frenada y actualmente se encuentra en construcción a un costado de la Bahía de Ohuira, con la intención de producir 2,200 toneladas métricas diarias de este químico destinado a la creación de fertilizantes. La justificación oficial es que México reduzca el consumo de fertilizantes extranjeros produciéndolos internamente. La planta tiene programado iniciar operaciones en 2027.
Esta instalación genera una problemática grave de seguridad, salud y medio ambiente:
- Riesgo de explosión y salud: El amoniaco es un químico potencialmente explosivo, lo que pone en riesgo constante a las comunidades cercanas. En caso de fugas, la sustancia en concentraciones puras resulta sumamente tóxica tanto para los trabajadores de la planta como para los habitantes de los alrededores.
- Impacto ambiental y recursos: La sola construcción afecta a la fauna local; durante su producción se explotará masivamente el agua cercana (necesaria para el proceso industrial) y se contaminarán los cuerpos de agua adyacentes.
- Degradación del suelo: El producto final para fertilizar cultivos es una preocupación mayor, al tratarse de un químico sintético que afectará la calidad del suelo en miles de hectáreas en el país.
Habitantes locales y colectivos a nivel nacional se oponen abiertamente por los severos daños ecosistémicos. No se trata únicamente de la postura de activistas ambientales, sino de una comunidad entera cuyo sustento depende de la pesca local. La situación actual es que la planta de producción continúa sus labores sin reportar un paro en sus operaciones.
Construcción del Morebus en Morelia
En Morelia, Michoacán, se busca modernizar el sistema de transporte público mediante la conexión de más de 50 estaciones y 74 unidades. Es un proyecto autorizado por el propio gobierno estatal que se está desarrollando con autoritarismo, dejando de lado una vez más el análisis de impacto ambiental. Aunque a diferencia de otros megaproyectos este busca beneficiar la movilidad ciudadana, no se justifican los daños causados a los ecosistemas por las obras.
En este tipo de infraestructuras se suele pasar por alto el deterioro ambiental sin realizar estudios previos rigurosos, un requisito establecido en las leyes ambientales de cualquier estado del país. De acuerdo con información local, el proyecto contempla la tala de alrededor de 600 árboles en la capital; árboles que brindan refugio a cientos de especies, aportan sombra y generan oxígeno.
Cientos de activistas se han manifestado en contra de la deforestación, dejando en evidencia las maniobras de las autoridades, quienes ejecutan los derribos durante la noche para evitar a las personas manifestantes. Hasta la fecha se han deforestado más de 100 árboles y la meta planteada es retirar los faltantes para abrir paso a la obra. El gobierno se justificó argumentando que compensará la medida sembrando miles de árboles para contrarrestar el impacto.
La justificación económica contra la desgracia ambiental
El panorama actual deja clara la postura del sistema legal y ambiental en nuestro país. Vivimos en una realidad donde se priorizan los megaproyectos económicos por encima de la conservación de la naturaleza y el bienestar de la población. Los casos aquí expuestos son solo una fracción de los cientos que se han desarrollado en México o que están por ser aprobados, sin contar aquellos que no llegan a los noticieros debido a las limitaciones en la libertad de expresión.
El despliegue de capital y poder a costa de los ecosistemas deja mucho que desear. Frente a administraciones que buscan beneficios inmediatos sin considerar las consecuencias futuras, la resistencia debe ser comunitaria. México atrae la atención internacional por su inmensa riqueza natural; no obstante, empresas y proyectos continúan extrayendo sus recursos para beneficio de particulares mientras el costo ambiental lo pagan el territorio y sus habitantes.



