Esta es la continuación a la guía de como plantar un árbol (PARTE I), donde en la primera parte hablamos de lo fundamental a considerar antes de una reforestación y en esta segunda parte queremos compartirte los pasos que son necesarios en una plantación o reforestación. Para que puedas enseñarte a reforestar tu comunidad.
Aquí te diremos paso a paso cómo plantar un árbol y lo que debes hacer después con el paso del tiempo.
Cómo plantar un árbol (SEGUNDA FASE)
Adquiere el árbol o los árboles que necesitarás y que hayas decidido plantar para el día de la plantación programada. Procura que puedas adquirir los árboles por medio de una donación, sería lo mejor para que no inviertas en ellos, si no puedes adquirir esta donación busca gestionar de alguna persona o institución externa, un vivero también es buena opción (recordándote que tendrás que pagar por ellos).
Ahora si teniendo todo lo necesario, disponible para realizar una plantación, busca un horario aceptable para evitar fatiga, puede ser muy temprano por la mañana o al atardecer. Te recomendamos en la tarde cuando el sol no es tan fuerte, esto ayudará al árbol adaptarse más con rapidez. Recuerda disponer de ropa cómoda y tener las protecciones necesarias como; guantes, cubrimiento para el sol y lentes si es necesario (para el corte del pavimento).








Paso 1 – Realización del pozo.
La realización del pozo es uno de los pasos más intensos, ya que, la dificultad varía de acuerdo al tipo del suelo. Recordemos que si realizas la plantación en lluvia el proceso del pozo será más sencillo. En este paso necesitarás la ayuda de una barra y cavarás el punto donde se pondrá el árbol para ir rompiendo el suelo.
Ten en cuenta que el pozo se tiene que hacer de acuerdo a la base del árbol que se colocará en ese lugar, es decir, si el árbol que adquiriste está en una bolsa grande, deberás realizar el pozo de acuerdo a las dimensiones que tiene su base, tanto en circunferencia como en profundidad.
No es necesario tomar medidas, solo procura hacerlo al tanteo. La circunferencia debe ser un poco más grande del tamaño base original del árbol y la profundidad debe ser mínimo para cubrir toda la base, procura siempre realizar una profundidad mayor para cubrir una parte del tronco base.
Paso 2 – Realización de la excavación.
Mientras vas realizando el pozo, tendrás que retirar la tierra que vas aflojando al golpear con la barra. La excavación puede realizarse con una pala o una paseadora, si lo haces con una pala, procura hacer el pozo un poco más grande para que la pala pueda introducirse. Estos dos primeros pasos se van realizando consecutivamente; picar y excavar.
Paso 3 – Amontonar la tierra excavada.
Mientras vas cavando y excavando, al mismo tiempo tendrás que amontonar esta misma tierra a un lado. Puedes colocarla en el mismo suelo o utilizar recipientes como una cubeta. Esta tierra es importante, ya que la volverás a utilizar en el proceso. Si detectas piedras muy grandes, procura retirarlas de momento para no volverlas a introducir en el pozo.
Paso 4 – Verificación de las medidas.
Al realizar estos pasos, cuando lleves avanzado cierta profundidad y circunferencia del pozo. Puedes verificar la medida del árbol que estará en este lugar (ojo, aún no lo saques de la bolsa o recipiente en el que este), colocando el árbol en el pozo para confirmar cuanta profundidad y circunferencia le hace falta.
Recuerda no es exacto y no hace falta medirlo, al tanteo es la mejor opción. Solo recuerda que entre la circunferencia como mínimo (no hay un máximo, pero no hay que exagerar con la circunferencia) debe ser el tamaño de la base del árbol y la profundidad debe cubrir toda la base y un poco más del tronco principal.
Paso 5 – Última excavación definitiva.
Ya con esto sabrás cuanta circunferencia y profundidad necesita para llegar al pozo ideal. Puedes medir la profundidad, midiendo la altura del árbol con la barra para tener aproximadamente la altura necesaria.
Paso 6 – Última verificación.
Solo para confirmar, realiza una última verificación del pozo para que la plantación del árbol sea adecuada.
Paso 7 – Primera hidratación.
Una vez llegado al pozo ideal, confirmando la última verificación. Es necesario ir adaptando el pozo para darle un espacio digno a las raíces del árbol. Esto para reducir lo más posible el estrés que pueda sentir el árbol, que se genera a la hora de un trasplante.
Este espacio digno es agregarle humedad al pozo, para que las raíces puedan sentirse en casa y pueda tener el agua disponible en el suelo para evitar estrés. Por ello procede, agregarle una cantidad justa de agua; de 10 a 20 litros de agua, dependerá el tamaño del pozo y del árbol.
Paso 8 – Colocación del árbol.
Una vez que el pozo, termine de absorber el agua que se introdujo, es momento de colocar el árbol en el pozo. Retira cuidadosamente la bolsa de la base, sin romper la tierra de su recipiente. Si el árbol se encuentra en una maceta, trata de hacer lo posible por sacar todo sin romper la tierra.
Si la tierra está muy seca, antes de sacarla de la bolsa o de la maceta, riega hasta que se filtre bien y puedas sacar la base sin que se rompa. Esto se hace para evitar estrés y hacer que el árbol se “amarre” rápidamente al suelo. En ocasiones, no hay forma de que el árbol salga sin romperse la tierra, esto no quiere decir que lo hiciste mal, aun así se puede colocar en el pozo.
Coloca el árbol en el centro del pozo, hasta que toque con el límite de la profundidad realizada. Procura que esté bien derecho y ahora si se planta.
Paso 9 – Plantación del árbol.
La acción de plantar, es simplemente colocar nuevamente la tierra que se quitó del pozo para que el árbol quede plantado en el pozo realizado. La mejor recomendación antes de colocar toda esa tierra amontonada, es introducir el sustrato suficiente para que el árbol pueda tener los nutrientes necesarios en su crecimiento.
La mejor recomendación es colocar unos 5 kilogramos de composta o lombricomposta, para que sus raíces se extiendan y su tronco principal empieza a crecer con rapidez en los primeros meses de vida. Agrégalo esparciéndolo por todo el pozo y después agrega ahora si la tierra suficiente hasta que el pozo esté cubierto.
Paso 10 – Compactación y re hidratación.
Una vez terminado de colocar toda la tierra y el árbol este bien cubierto. El paso siguiente es crear una compactación ligera con los pies, en el pozo del árbol, al rededor del tronco base. Para que la tierra pueda quedar bien sujeta al pozo realizado. Después, volver a cubrir con más tierra hasta que quede como estaba al principio el suelo.
No es necesario aplicar tanta compactación, solo poca para evitar que se salga el aire del pozo. Luego, sigue la segunda ronda de agregar agua. Muchos en la práctica, se olvidan de este paso, y es uno de los más importantes. Puesto que a la hora de sacar la tierra de ese pozo, el sol evaporara la humedad que tenía y puede que en días posteriores el sol termine de evaporar toda la humedad y llegue hasta las raíces del árbol.
Por ello es recomendable agregar una gran cantidad de agua, después de compactar el pozo para poder ayudar a que el árbol no se estrese.
Paso 11 – Últimos detalles.
En realidad, esto serían los únicos pasos para poder plantar un árbol, sin embargo, existen otros puntos claves que ayudarán a que el árbol tenga el mejor éxito en su crecimiento. Entre estos tips están los siguientes;
- Agregar tutor; si tu árbol es muy pequeño y/o delgado, es recomendable agregarle un tutor (palo de soporte) firme de madera o metal, para evitar que un viento lo rompa.
- Podar; si el árbol tiene suficientes ramas u hojas, procura podarle algunas que veas ya marchitas, enfermas o dañadas. Para estimular su crecimiento.
- Usa insecticida natural de prevención; rocía algún insecticida hecho en casa o de una marca natural (que sea realmente natural), esto para prevenir insectos que en ocasiones devoran hojas a un ritmo acelerado. Esto sucede muchas veces si el árbol es muy pequeño, puede morir.
Cuidados posteriores: cómo cuidar tu árbol después de plantarlo
Recordemos que la mayoría de los árboles reforestados e incluso plantados por nosotros mismos, no sobreviven por el mal cuidado que se les da después a una plantación. Se nos olvida, que a pesar de ser árboles (más fuertes que las plantas), también requieren de los cuidados necesarios en sus primeros años de vida. Muchos de estos secan y mueren a los meses de plantarlos porque no se tiene la responsabilidad de darles atención.
Sobre todo porque muchas veces se acostumbra a plantar en temporadas de lluvias. Pensando que después de las lluvias el árbol sobrevivirá, olvidándonos de otros cuidados necesarios que se deben considerar. Por ello, te compartimos los cuidados necesarios.
Riegos constantes.
Los riegos son esenciales en el crecimiento de un árbol, sin agua este ser vivo no se desarrolla. A veces se cree que por ser un ser vivo más grande, no requiere agua o puede sobrevivir mucho tiempo sin ella. Es cierto que, comparado con una planta o arbusto, el árbol es más grande y sus requerimientos de humedad son distintos. Sin embargo, no debemos olvidarnos de este cuidado básico fundamental.
La cantidad de agua, dependerá del tamaño del árbol, el suelo en el que se encuentra, el lugar, el clima y la temporada en que fue plantado. Por ejemplo, si es sembrado en plena temporada de lluvia, puede que la lluvia sea tu aleada, siempre y cuando tu árbol este de un tamaño mediano. De lo contrario si tu árbol aún es pequeño, posiblemente necesite más agua aunque sea temporada de lluvia. Cambian las circunstancias, cuando la temporada es primavera o verano, puesto que, el calor secara el suelo y necesitará abundante agua.
Te puedo sugerir regar 3 veces por semana, cuando tu árbol es chico y no es temporada de lluvias. Cuando tu árbol es más grande, riega 1 a 2 veces por semana. Cuando es temporada de lluvias, dependerá de que tan frecuente ha llovido en tu ciudad. Si no ha llovido en una semana puedes empezar a regarlo 1 vez hasta su próxima lluvia cercana.
La cantidad sugerida para árboles chicos y jóvenes es de 10 a 30 litros por árbol.
Poda y mantenimiento.
Otro proceso importante para acelerar y mantener un árbol con una gran energía de crecimiento, es realizar podas y mantener las hierbas a su al rededor controladas. El podar un árbol desde el principio, lo llevarás de la mano a como quieres que este tenga la forma y crezca hasta llegar a ser adulto.
Realizar podas por lo menos 1 vez al mes en su proceso de crecimiento, de acuerdo a como lo quieras tener de adulto, será importante para acelerar su crecimiento. El árbol tiene diferentes formas de podar y es crucial que decidas como lo podaras. Si lo quieres alto, para dar sombra, tendrás que ir dejando un tronco principal intacto e ir cortando ramas secundarías. Si lo quieres frondoso, espera la altura que lo deseas, y corta el tronco principal de la punta, para que el árbol estimule el crecimiento de ramas secundarias y terciarias.
Por otra parte, existen las hierbas que crecen alrededor de los árboles, sobre todo en temporal de lluvias. Si el árbol es chico, debes tener muy en cuenta que las hierbas al crecer a un ritmo acelerado puede crecer más que el árbol y asfixiarlo. Desyerbar (si aplica) la zona en donde tienes tu árbol, es un buen método de mantenimiento.
Fertilización, control de posibles plagas y enfermedades.
Cuando se reforesta, este cuidado fundamental se lo pasan por alto y es uno de los más importantes para darle una larga vida desde el inicio, aquel árbol que se reforestó; fertilización, control de plagas y enfermedades.
La fertilización se basará de acuerdo al tipo de árbol, si el árbol es natal, no es necesario fertilizar mucho tiempo. Es suficiente con fertilizar 1 vez cada 6 meses en sus primeros 2 años de vida, después, se puede disminuir a 1 vez al año, ya que, este árbol ya tiene las raíces más profundas y se alimentará más allá de los nutrientes del subsuelo. De lo contrario, si es un árbol fruta, será necesario fertilizar, por lo menos, 1 vez cada 3 meses. Con la intención de hacer que los frutos crezcan con los nutrientes necesarios. La composta, lombricomposta o abono, será suficiente para nutrir.
En el caso de las plagas y enfermedades, suelen aparecer sobre todo en temporada de lluvias o humedad. Cuando se reproducen un sin fin de insectos para alimentarse de hojas; orugas, gusanos, mayates, escarabajos, etc. No será tan recurrente el uso de productos de control en el caso de árboles natales, solo para mantener una prevención de posible plagas y enfermedades por exceso de agua.
No obstante, cambia cuando se trata de frutales, los cuales requieren más tratamientos naturales anti plagas, para evitar que destruyan los frutos. Al igual que el exceso de lluvias, pueden crear enfermedades. El uso de jabón potásico, aceite de neem, podar y siembra de flores, harán que se mantenga una salud óptima en el lugar.
Es mejor prevenir que atacar una plaga, por ello, dale un tratamiento adecuado, 1 vez cada 15 días, 1 vez cada semana cuando se observen síntomas más frecuentes y 3 días a la semana cuando los síntomas son más severos.
Errores comunes al plantar un árbol y cómo evitarlos
Te queremos compartir muchos errores que se cometen al principio de esta actividad, como toda actividad con el tiempo vas aprendiendo, pero queremos enseñártelos para que te ahorres mucho tiempo.
Error al elegir el árbol incorrecto.
Este es el primer error en el que pudieras enfrentarte. Es muy importante investigar antes, si el árbol que adquirirás, podrá sobrevivir a las condiciones del lugar; suelo, clima general del lugar, temporada inicial de plantación (es decir, lluvia, frio, calor), altura, zona (pantanoso, inundaciones, etc).
Si al tener en cuenta ya el tipo de árbol y tienes la certeza de que sobrevivirá a futuro, elegir desde el principio el árbol más sano ayudará en el proceso. Árbol de tamaño mediano – grande, frondoso, con hojas verdes, tronco grueso, fuerte.
Plantar demasiado profundo o superfical.
Es uno de los errores que se cometen de manera inicial, cuando uno no está familiarizado de principio en plantar un árbol. Como todo proceso de aprendizaje, se va reforzando con la práctica. Muchas veces, el árbol muere cuando es chico, porque el árbol quedo muy profundo y el tronco principal se pudrió o las raíces quedaron muy superficiales donde se realizó el hoyo.
La próxima vez, intenta realizar la medida de acuerdo a la base y un poco más del tronco para tener una plantación exitosa.
No proporcionar fertilización al principio.
Aunque, esto no implicará que el árbol no se desarrolló de manera inicial. No proporcionar nutrientes al principio puede crear una probabilidad de que el árbol se estrese por no encontrar los nutrientes necesarios en el suelo que se plantó.
Aunque esta probabilidad es muy baja, aun así es mejor aportarle los nutrientes desde el principio y tener una mayor probabilidad de éxito.
No dar la suficiente agua
Esto si es un error común, sobre todo cuando el árbol es recién plantado y no se le proporciona el agua necesaria en sus primeros meses. El crecimiento dependerá de una serie de cuidados, pero el más primordial y que no debe faltar nunca, es el agua.
Falta de drenado de agua.
Este error también es poco común, pero suele presentarse más al tipo de suelo en que se realiza la plantación desde el inicio. Es decir, la zona que desde el principio se selecciona, debido a que hay suelos, en donde no existe el drenado adecuado y hace que las primeras capas del suelo se mantengan lodosas, llenas de humedad y sin oxígeno. Esto hará que las raíces del árbol luchen por sobrevivir.
Si a la hora de realizar el pozo, notas un suelo arcilloso, lodoso o muy compactado, puedes agregar al pozo un poco de grava fina para proporcionarle un drenaje adecuado al árbol y pueda desarrollarse mejor.
No recibe demasiada luz.
Este es un error común al plantar un árbol, a veces nos olvidamos que el espacio en el que estará recibirá muy poca luz, el árbol puede crecer, sin embargo, llegara un punto. En donde el árbol se alargue demasiado y no crezca de la manera idónea para fortalecer su tronco principal.
No se tiene el mantenimiento correcto.
Esto conforma al conjunto de acciones antes mencionado, ya que todo el mantenimiento es fundamental para el correcto crecimiento del árbol. Aunque hay acciones menos “importantes” que otras, hacer todas harán que la probabilidad de éxito aumente hasta un 99.99%.
Conclusión: El Impacto Positivo de Plantar un Árbol
Recordemos que los árboles son uno de los seres que nos ayudan a proporcionar oxígeno en el planeta. No solo ello, nos proporciona una gran variedad de beneficios que por ello es su importancia, reforestar crea un impacto benéfico para el planeta.
Aun en la actualidad, existen miles de hectáreas que pueden ser reforestadas en todo el mundo con el único objetivo de crear espacios dignos para vivir, en paz y en armonía. Participar tanto en reforestaciones urbanas en grupos, reforestar en pequeños grupos o solo plantar un número muy pequeño de árboles en algún espacio verde, genera un gran impacto.

