Para entender nuestro presente y el futuro de proyectos como los huertos urbanos o el compostaje, es vital echar un vistazo atrás. En este artículo, te proporcionaremos algunas de las anécdotas sobre la historia de la educación ambiental en México, para que puedas apreciar el largo camino que se estableció para hoy determinar nuestras leyes ambientales.
Para entender toda la historia de México, también debemos comprender la historia global sobre la educación ambiental.
El marco global: La chispa de la conciencia
La historia de México está ligada a grandes anécdotas mundiales. Todo comenzó a cobrar fuerza con la Conferencia de Estocolmo (1972), donde el mundo admitió por primera vez que el crecimiento industrial no podía ignorar al planeta. Posteriormente, el Seminario de Belgrado (1975) y la Declaración de Tbilisi (1977) establecieron las bases de lo que hoy enseñamos: que la educación ambiental es una herramienta de cambio social, no solo un concepto científico.

El despertar de los años 70: Las primeras leyes
En México, las leyes y normas que regulan el aspecto ambiental son relativamente nuevas. Es importante destacar que, aunque antes de la década de 1970 ya existían leyes que se referían al uso de recursos naturales, el derecho ambiental como lo conocemos hoy surgió hace apenas tres décadas.
Como señalan los expertos Jorge Meave y Julia Carabias, las leyes anteriores tenían un enfoque meramente extractivo y no tomaban en consideración los aspectos relacionados con la conservación y la recuperación de los recursos naturales (Ecología y medio ambiente, 2005).
Esta década marcó un antes y un después gracias a estas anécdotas legales:
- 1971: Se incorporan los primeros aspectos ambientales a la legislación federal relativos a la contaminación, con la promulgación de la Ley Federal para Prevenir y Controlar la Contaminación.
- 1972: Como respuesta a la necesidad de gestionar estas nuevas normas, el gobierno federal creó la Subsecretaría de Mejoramiento del Ambiente, dependiente de la Secretaría de Salud (Ibid., p. 188).
Este inicio, aunque enfocado en la salud humana y el control de residuos, fue la semilla que permitió que años más tarde la educación ambiental se convirtiera en un pilar para la recuperación de nuestros ecosistemas.
Los 80: De la ecología a la prioridad nacional
En 1982, la política ambiental en México dio un giro drástico hacia un enfoque integral. Durante este año, se reformó la Constitución y se edificaron las bases jurídico-administrativas que hoy sostienen nuestra política de protección al medio ambiente. Entre los hitos más destacados se encuentran la creación de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y la promulgación de la Ley Federal de Protección al Ambiente (Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, s.f.).
Este cambio de visión permitió que el Plan Nacional de Desarrollo 1983-1988 incorporara, por primera vez en la historia del país, el tema ecológico como un factor determinante en el desarrollo económico y social. En dicho documento se plantearon estrategias clave para:
- El uso responsable de los recursos naturales.
- La implementación de tecnologías eficientes.
- El control del crecimiento urbano en zonas críticas como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey (Micheli, 2002, pp. 129-170).
Como anécdota relevante de este periodo, tras la publicación de la ley, las grandes empresas productoras comenzaron a celebrar acuerdos con las autoridades, lo que generó un impacto positivo inmediato en la reducción de contaminantes ambientales (Ibidem). Finalmente, esta década de fortalecimiento institucional cerró con la creación de la Comisión Nacional del Agua (CNA) en 1989, consolidando la protección de nuestras cuencas hidrológicas (Ibidem).
Los 90: La era de la sustentabilidad y el efecto “Río”
La década de los 90 trajo consigo una transformación institucional profunda para adaptarse a las exigencias internacionales. Tres años después de la creación de la CNA, en 1992, se establecieron nuevas figuras gubernamentales: la SEDUE se transformó en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y aparecieron dos pilares fundamentales: el Instituto Nacional de Ecología (INE) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Mientras el INE se encargaba de ejecutar proyectos y elaborar la normatividad, la Profepa asumió la responsabilidad de vigilar la aplicación estricta de las leyes ambientales (Meave y Carabias, op. cit.).
Finalmente, en diciembre de 1994, impulsada por el enfoque de “desarrollo sostenible” emanado de la Cumbre de Río de 1992, se creó la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap). Esta nueva secretaría fue un hito de integración, pues unificó bajo un mismo mando el sector forestal, el agua, la pesca y todo lo relacionado con el cuidado del entorno.
El nuevo milenio: El nacimiento de la SEMARNAT actual
La evolución de nuestras instituciones alcanzó su madurez al inicio del siglo XXI. En noviembre del año 2000, se reformó la Ley de la Administración Pública Federal, un cambio trascendental que dio origen a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) tal como la conocemos hoy.
Con esta reestructuración, se decidió que la pesca, al ser una actividad productiva primaria, debía integrarse a la gestión del campo. Por ello, pasó a formar parte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), permitiendo que la Semarnat se enfocara exclusivamente en la protección, restauración y conservación de los ecosistemas y recursos naturales de México (Semarnat, op. cit.).
Hitos clave en la cronología ambiental mexicana
Más allá de las leyes, existen momentos clave que definieron la ruta de la educación ambiental en nuestro país. Estos hitos no solo cambiaron los reglamentos, sino que cambiaron nuestra forma de entender la relación con la tierra:
- La profesionalización (2006): Se publica la Estrategia de Educación Ambiental para la Sustentabilidad en México. Fue el primer documento que dejó claro que educar no era solo dar folletos, sino generar un cambio de estilo de vida.
- La educación en las aulas: La inclusión de temas ecológicos en los libros de texto gratuitos fue un hito que permitió que generaciones enteras crecieran con los conceptos de biodiversidad y conservación.
- Del decreto a la comunidad: El hito más reciente es el paso de la “educación formal” (en escuelas) a la educación no formal. Hoy, los huertos urbanos, los centros comunitarios de compostaje y los blogs como Conciencia Verde somos los nuevos cronistas de esta historia.
El presente: La educación ambiental como acción ciudadana
Mirar la historia de la educación ambiental en México nos permite apreciar que cada ley y cada institución nació de una necesidad urgente de proteger nuestro hogar. Hoy, el camino está trazado, pero la meta depende de nosotros. La educación ambiental ya no es solo un trámite gubernamental; es la decisión que tomas cada mañana al cuidar tu suelo y respetar los ciclos de la vida.
Referencias:
Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, “Antecedentes”, en Medio ambiente [Actualización: 28 de agosto de 2006], en www.diputados.gob.mx/cesop/

