Construir un huerto en casa es una maravilla, pero cuando estás listo para comenzar o incluso cuando tengas poco en ello, uno de los procesos a considerar siempre es planificar las actividades del huerto casero. Con la intención de tener siempre alimento, medicina y plantas que se deseen tener.
Beneficios de un huerto en casa.
Los beneficios de tener un huerto en casa son maravillosos y es que se cree que tener un huerto en casa solo es para grandes espacios o para personas con habilidades en las plantas. Pero todo esto se aprende en el transcurso de empezar a cultivar. Creemos que todos en el mundo y en México deberían de aprender a cultivar sus propios alimentos, por educación ambiental, por salud, por alimentación y por crear un vínculo con la naturaleza.
Tomando esto en cuenta y que ya estés listo para empezar a cultivar tus alimentos en tu espacio. Se comienza con preparar y planear todas las actividades necesarias para tener éxito en el cultivo de las hortalizas que se deseen cosechar en un futuro cercano.
Evaluación del espacio y preparación del suelo de tu huerto en casa.
El primer paso para planificar, es analizar y observar el espacio que se tenga, para poder evaluarlo y tomar decisiones de los próximos cultivos a sembrar. Podrás realizar un checklist de todos estos pasos para determinar que ya los cumpliste y analizaste. De lo contrario, deberás realizar las modificaciones y adecuaciones necesarias para antes de empezar a cultivar.
Analizar la luz del lugar y las dimensiones del espacio.
Este aspecto hace referencia en analizar una vez más las dimensiones de tu espacio y como están ubicados actualmente tus macetas, áreas o camas de cultivo. A la par con la luz del lugar, esto para determinar como orientarás tu huerto y aprovechar al máximo la luz solar.
Analiza por lo menos un día completo (en el momento actual, es decir, hoy) desde que sale el sol hasta que se esconde para que puedas observar la luz en el lugar. Puede que tu huerto se ubique en el patio y las paredes generen sombras en ciertas horas o que quizás en el sitio donde tienes tu huerto solo consta de una parte con suficiente luz solar, mientras que la otra parte es pura sombra. Existe la posibilidad también que se tenga todo el día de esta abundante luz.
Tomarlo en cuenta, ya que de aquí se puede derivar el diseño o como serán seccionadas las áreas de tu huerto. Con este mismo dato, puedes analizar las dimensiones y ubicar, direccionar las camas o macetas en donde haya más luz, mientras que otras pueden estar en la sombra.
Definir el lugar de las camas, lugar o macetas donde se ubicarán.
Analizando el punto anterior. Define con los datos obtenidos de la luz y las dimensiones en donde establecerás las camas, áreas o macetas en tu huerto. Se recomienda tener la mayor cobertura posible establecida en el sol o donde haya más luz, ya que la mayoría de las hortalizas la necesita.
Con esto podrás instalar las camas, moverlas y orientarlas hacia la mayor exposición solar, al igual que las macetas. No quiere decir que no puedas colocar macetas en sombra o semisombra.
Definir los otros espacios para las demás actividades.
Cuando tienes un huerto, aunque este sea pequeño. Es necesario definir, establecer y respetar otras actividades fundamentales que se realizan en casa. Como, por ejemplo, tomar en cuenta que quizás en tu patio coloques ropa para secar o se encuentre algún electrodoméstico como la lavadora.
Esto para que pueda existir un flujo adecuado entre las actividades de tu huerto casero y las actividades cotidianas del hogar y evitar conflictos. Siendo como actividades secundarias, el compostaje casero, zona de germinación o semilleros, y el resguardo de las herramientas y materiales.
Preparar el suelo eficientemente para tu huerto en casa.
Si ya tienes un sustrato preparado para colocarlo en todas tus camas de cultivo o macetas, puede proseguir. De lo contrario, antes de poder empezar el cultivo de cualquier hortaliza, es necesario preparar el suelo con un buen sustrato nutritivo para que puedan crecer y resistir en su tiempo de vida. Podemos compartirte la “receta de la abuela” para tener un buen sustrato.
Cuando termines de preparar el suelo, incorporando homogéneamente el sustrato y en caso de las camas de cultivo en suelo, labrando bien el suelo. Es recomendable cubrir este suelo o sustrato con un método llamado “mulching“, considerando que puede ser puesto también después de que hayan germinado algunas semillas.

Elección de plantas y cultivos para tu huerto en casa.
Seccionar el huerto
Seccionar el huerto de acuerdo a las plantas y cultivos que se desean tener. Lo más recomendable es que de acuerdo a la luz que le da al lugar y la temporada o estacion del año (ya que puede cambiar hacia donde se dirige la luz), se tenga una parte del huerto para plantas que necesitan sombra, semisombra y otras para aquellas que necesitan abundante luz solar.
Así pues, tendrás, seccionado el huerto para aquellos cultivos que puedan desarrollarse en sombra, en semisombra y en completa luz solar. Esto ayudará a tener mejores resultados en la producción de alimentos.
Considerar la temporada y el clima.
Este es un punto muy importante, ya que existe la posibilidad que muchos cultivos no puedan desarrollarse de la mejor forma si no se cultivan en temporadas adecuadas. Esto porque puede influir el clima, la posición de la luz y en sí el hábitat de cada hortaliza.
Como se comentaba, la temporada es indispensable tomarla en cuenta, puesto que, el sol puede cambiar un poco de dirección y, por lo tanto, la luz. Si por ejemplo, tu huerto lo tienes en patio y da diferentes sombras por las paredes, hoy sembrarás pensando que la luz siempre estará en el mismo lugar, pero mientras avanza el tiempo e inicia una nueva temporada, aquel lugar donde tenía luz puede sombrearse.
Algo similar pasa con huertos abiertos o más extensos, la única diferencia es que aquí los cultivos tienen suficiente luz, aunque existe la posibilidad de poner cultivos más grande en dirección donde sale el sol y sombreara una gran parte del día los que estén detrás de estos cultivos.
Por otra parte, identificar la temporada, también es identificar el tipo de clima que se tendrá. Existen hortalizas que pueden beneficiarse de estos climas o caso contrario, quizás hoy en día es un poco más difícil predecir los climas, pero nunca está de más tomarlo en cuenta. Por ejemplo, el maíz se siembra en primavera y verano, por el simple hecho de tener más abundancia de agua y polinización. Aunque pudiera sembrarse en otoño, con más esfuerzo y en diciembre (como está el clima actual) podría sobrevivir, pero con aún más cuidados.
Las mallas sombra o los espacios con sombra.
En este apartado hablaremos de dos términos; sombra y semisombra. Estos dos espacios en el huerto es importante identificarlos y tomar en cuenta que si no se tiene sombra, se debe adaptar una sección del huerto con semisombra utilizando como material las mallas sombras. ¿Por qué? Esto debido a que muchos cultivos pueden deteriorarse con la gran cantidad de sol que reciben y pueden incluso llegar a quemar las hojas y por ende a terminar su ciclo.
Con esto no queremos decir que el sol es malo, muchos cultivos también necesitan esta abundante luz sin la necesidad de sombrear. Crear esta sección hará que puedas cultivar hortalizas más delicadas y protegerlas para tener mejores cosechas. Las mallas sombras, solo bloquearán el exceso de luz, para que sigan recibiendo la luz del sol sin quemarse.
Otro caso muy distinto es la sombra completa. La sombra completa puede estropear la producción de algunas hortalizas, ya que al no haber suficiente luz estas hortalizas tienden “alargarse” en busca de luz y no generan frutos en muchas ocasiones. Esto puede suceder en muchas ocasiones en huertos caseros que se encuentran ubicados en patios pequeños con paredes. Ya que solo entra la luz de arriba, algunas tienden alargarse. Sin embargo, existen otros cultivos que, a pesar de alargarse, producen frutos o flor como; pepino, jitomate, rábano, coliflor, etc.
Los espacios con mucha luz.
Si tienes un espacio con mucha luz, es una bendición. Sin embargo, debes considerar lo propuesto en el apartado anterior. Que existe la posibilidad de tener un exceso de luz solar y algunos cultivos pueden estropearse.
Los espacios cercanos a una pared.
De la misma forma explicada anteriormente, los cultivos cerca de una pared no siempre son malos, pero debes considerar la sombra que pueden proporcionar. Tanto en las primeras horas del sol o se mueve a lo largo del día. Si el sitio es pequeño, puede provocar alargamiento, pero no es imposible cultivar.
El inicio de una alimentación infinita.
Teniendo en cuenta todos estos criterios, es momento analizar y decidir que tipos de cultivos deseas tener en tu huerto. Teniendo en cuenta que puedes orientar estas actividades a una producción infinita en donde siempre se esté sembrando, cultivando y cosechando alimentos. Todo se aprenderá con la práctica y la experiencia, aunque, te puedo asegurar que siempre es posible tener alimentos y cultivos en todos los espacios del huerto. Donde un cultivo se cosecha, ya estará otro para ser sembrado.
Haz un pequeño ejercicio de análisis. Cuenta cuantas camas, áreas o macetas tienes en semisombra y en sol. Considera las dimensiones de la cama, área o el tamaño de las macetas, esto definirá cuantas plantas de cada cultivo pueden ser sembradas. Ahora observa que hortalizas son las que más consumes, solo como un ejercicio para determinar cuáles hortalizas deseas sembrar, incluso puedes sembrar hortalizas que no consumes, pero que son buenas para iniciar; rábano, jitomate, lechuga.
Ahora, deberás investigar y adquirir los conocimientos de estas hortalizas que deseas sembrar. Para poder conocer como son, los cuidados que necesitan, su temporada de siembra, como sembrarla y los espacios que pueden tener entre plantas y surcos. Cuando tengas esta información ahora si empieza las actividades de planificación de los cultivos que tendrás en casa.
Decidimos realizar dos partes de este árticulo, para poder compartirles mayor información de esta gran practica. PARTE 2.





