Por años hemos tenido la certeza y se nos ha ido enseñando que solamente existen las 3 erres, con el fin de practicarlas y conservar nuestro planeta. Cuidar el medio ambiente siempre ha sido prioridad para algunas personas, es por ello que la organización Green Peace decidió llevar a cabo la propuesta de las 3 erres (hace ya algunos años) para tener un consumo responsable. Japón fue uno de los primeros países en sumarse a esta iniciativa. En la actualidad se han corregido estas erres con el objetivo de ser más responsables (5 R). Te presentamos la importancia de las 5 R del consumo responsable y como seguirlas en casa.
Se estima que para el año 2050 habrá más plástico que peces en el océano. Aunque nos enseñaron que reciclar era la solución, hoy sabemos que es solo un parche. La verdadera revolución comienza con las 5 R, y especialmente con la más poderosa de todas: Rechazar. A continuación, te mostramos las 5 R del consumo responsable en la actualidad, que podría llevarte a una vida más responsable con el medio ambiente desde tu hogar.
Rechazar (La más importante)

El concepto de rechazar se enfoca en dejar a un lado todos los productos que dañen o puedan dañar a nuestro planeta. Con solo rechazar, es el inicio para poner en práctica las demás erres. Con la simple palabra de decir “no, gracias”. Un ejemplo muy particular y común es cuando: vas al supermercado o alguna tienda cerca de tu casa, compras lo necesario y oh, ¡sorpresa!, tienes numerosas bolsas de plástico de las cuales tendrás que desechar.
Lamentablemente, terminan contaminando nuestros ríos y mares. Sin embargo, si llevaras tu bolsa ecológica (de tela) o varias de ellas, rechazarías estas numerosas bolsas innecesarias y estarías ayudando bastante al medio ambiente y a crear hábitos de consumo responsable.
¿Qué rechazar?
Todo producto que tenga aceite de palma (buscar en ingredientes a la hora de adquirir el producto), bolsas plásticas, popotes, desechables, productos con grandes cantidades de químicos como; los “pesticidas”, cosméticos no naturales, champús comerciales, pastas de dientes comerciales, cepillos dentales de plástico, cepillos para el cabello de plástico, pañales, desodorantes comerciales, rastrillos desechables, etc.
Cada minuto se compran un millón de botellas de plástico en el mundo. Rechazar es la única forma de frenar la fuente.
Reparar (La R olvidada)

Consiste en darle un segundo uso a los productos “que no están a la moda” u objetos dañados que creemos que ya no pueden ser utilizados (es similar a reutilizar, solo más centrado a los aparatos electrónicos o productos que pueden ser reconstruidos).
En estos años nos hemos vuelto consumistas a grande escala por el hecho que la tecnología está en constante evolución, cada día sacan a la venta nuevos productos electrónicos (celulares, tabletas, etc.) y nuestra hambre de tener algo nuevo nos inculca a comprar y comprar, dejando atrás esos aparatos “obsoletos”. Esto hace que desechemos aparatos electrónicos, sin darnos cuenta de que terminan dejando un gran daño a nuestro planeta.
¿Qué puedo reparar?
Celulares, videojuegos, calzado, juguetes, pantallas, tabletas, computadoras, muebles, electrodomésticos y más aparatos electrónicos. No es solo ahorrar, es luchar contra la obsolescencia programada, es un hábito completo del consumo responsable.
Reducir
Disminuir lo más posible todo lo que daña nuestro planeta, desde lo más básico hasta lo más voluminoso para poder reducir nuestra huella de carbón en todos los sentidos. Es decir, desde lo básico; la basura en el hogar que se genera todos los días.
Voluminoso; el uso del automóvil. Los conceptos “básico” y “voluminoso” solo es para hacer referencia que se puede reducir desde el hogar hasta llegar al exterior, o sea, el entorno.
¿Qué reducir?
El CO₂ en industrias y automóviles, las carnes rojas, el plástico, el papel higiénico y cualquier tipo de papel, el uso diario del agua, el uso de la electricidad, las pilas de un solo uso, etc.

Rehusar o reutilizar.

Volver a utilizar todo aquello que creemos que ya no le podremos dar un segundo uso, desde prendas de vestir hasta envases de PET. Con esto ayudamos bastante, se sabe desde los antepasados que reutilizar cualquier cosa es una de las mejores formas de ayudar al planeta. Y aunque no lo creas, siempre habrá una manera para volver a utilizar las cosas.
¿Qué reutilizar o rehusar?
Envases de PET, prendas de vestir o calzado, envases de vidrio, mochilas, papel para escribir, cartuchos de tinta para impresoras, partes electrónicas, aparatos eléctricos, etc.
Si quieres dominar la R de ‘Rehusar’ con tus desechos orgánicos, mira nuestra guía actualizada sobre compostaje en México.
Reciclar (la R de emergencia)
Volver a crear los productos desde un producto que ya fue usado. Esto para no volver a crear más contaminación en nuestros ríos, mares, lagos. Aunque es una opción donde es un poco incongruente por las grandes cantidades de agua que se utiliza, podemos decir que reduce también el volumen de desechos en las ciudades.
Este punto seguirá siendo debatible, pues tiene sus desventajas y ventajas. Sin embargo, en las épocas de nuestros abuelos se vivía sin plástico, dándonos a entender que se puede vivir sin ello. Es un hábito que lo hemos estado alimentando todos estos años, pero se puede romper poco a poco.
En México solo se recicla un pequeño porcentaje del plástico (cerca del 6% al 9%).
¿Qué reciclar?
Cualquier tipo de papel (menos papel higiénico), cartón, vidrio, plástico, partes eléctricas, pilas (en duda), colillas de cigarro, agua, aluminio, metales, etc.

La importancia de las 5 R del consumo responsable en nuestra vida.
Esto es a lo que se refieren las 5 R del consumo responsable, es un ciclo en donde cada ser humano debe poner en práctica. Las 5 erres no solo es un concepto, puede llegar hacer un estilo de vida en el que se puedan romper hábitos viejos y se pueda beneficiar en conjunto con el medio ambiente. Este estilo de vida va en conjunto del movimiento Zero Waste y de ser conscientes sobre nuestro consumo.

